¿Un nuevo comienzo o una continuación?: Transiciones y expectativas

    Supongo que no es raro sentise inestable al atravesar una transición como la de acabar la etapa académica y empezar la laboral. Exceptuando las típicas experiencias dando clases particulares a los hijos de amigos de la familia, a algún compañero rezagado,...o la de hacer de canguro para tus primos más pequeños, soy una persona que podría decir que no ha trabajado un día en su vida. O mejor dicho, que solo ha trabajado un día en su vida. Por lo tanto, cuando pienso en mi entrada al mundo laboral me echo a temblar. Siento que me pesa la carencia de habilidades prácticas, o de experiencia de cara al público. Sobretodo siento que me falta confianza en mis capaciddes y conocimientos, lo que es gracioso porque a lo que he dedicado toda mi vida es al conocimiento.

    Para mí, que no he dejado de estudiar desde la guardería, si es que a eso se le puede decir 'estudiar', la idea de tomarme un año sabático: esa falta de horarios, de rutina impuesta por las clases, fechas límites de los trabajos, etc., me daba escalofríos. Y aun me los da, ya que más que tomármelo, no me ha quedado otra que cogerlo.

    No intento victimizarme con esto último, soy consciente de que hay gente que ni siquiera puede permitírselo, yo tengo la suerte  de que mis padres pueden seguir manteniéndome mientras encuentro mi camino, o mientras entro en el máster habilitante, lo que llegue antes. Sin embargo, no puedo evitar que me pese el pensamiento intrusivo de 'llevo toda mi vida estudiando para tener que pasarme todas las mañanas y tardes echando CVs en cualquier oferta de trabajo que no requiera experiencia, o deseando que me cojan de una de las mil becas, ofertas de prácticas o voluntariados que he echado, algunos, por suerte, relacionados con mis estudios. En definitiva, mendigando cualquier atisbo de experiencia práctica que me demuestre que puedo desenvolverme en el mundo laboral.

    Hay días que la frecuente invasión de ese pensamiento me hace reír, otros llorar, otros directamente desentenderme de todo. Por ello, intento convencerme a mí misma, repitiéndome una y otra vez, que esta es una oportunidad para invertir mi tiempo en lo que no he podido hacer en los últimos seis años de formación post-bachillerato de mi vida, y a veces me lo creo, durante un rato. Que yo recuerde, al acabar bachillerato es cuando la rueda empezó a girar de verdad, y los días ya no daban para nada, faltaban horas hasta para deshacerse en ansiedad.

    Esta última idea, la del aprovechamiento del tiempo es la otra cara de la moneda que me pesa y por lo que hoy escribo estas palabras, las ganas de invertir mi tiempo en alguna actividad hedonista, que me apetezca o simplemente que me despierte interés, son escasas. Porque después de los años de estudiar, hacer trabajos, estudiar y hacer exámenes,etc., no me puedo creer lo que voy a decir, pero se me ha olvidado qué es lo que me gustaba hacer con mi tiempo fuera del ámbito profesional o académico. No, no es broma, cosas como leer, que me encantaba y ahora no puedo planteármelo, ¿leer algo que no sea divulgación científica o libros de psicología o filosofía? Qué malgasto de oportunidad.   

    Por esta razón es tan importante lo que pretendo hacer este año al que se denomina 'sabático', y es  reflexionar, y más importante, reflexionarme. Porque quiero recuperar lo que mis años de formación post-obligatoria me han arrebatado, y aprender a utilizar lo que me han enseñado para seguir descubriendo lo que el mundo puede ofrecerme y lo que yo puedo darle.

 
 

Transition by Helena Wierzbicki 

(https://www.overstockart.com/painting/transition)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Psicologeándome: la victimización por traición o viceversa

Presentación: Una bonita idea